
Los cortes de energía eléctrica repentinos se han vuelto cada vez más frecuentes en Guayaquil, Samborondón, Daule y otros puntos de la Costa ecuatoriana, generando malestar, incertidumbre y afectaciones en la vida cotidiana de los ciudadanos, quienes además enfrentan una intensa ola de calor que incrementa la demanda energética.
En este contexto, un informe técnico del CENACE, fechado el 6 de marzo de 2026, ya advertía sobre una alta probabilidad de cortes de carga (apagones) en zonas específicas del litoral, debido a la sobrecarga en los sistemas de distribución eléctrica.
El documento señala que, ante el incremento sostenido de la demanda y la falta de ejecución de un plan de inversión agresivo en infraestructura de transmisión y distribución, el sistema eléctrico enfrenta riesgos operativos importantes. En el informe se detalla: “Existe una alta probabilidad de cortes de carga (apagones) en puntos específicos del país, por temas como control de sobrecarga de elementos y control de voltaje”, según el análisis técnico del operador.
De acuerdo con CENACE, esta advertencia se realizó incluso antes del pico de consumo registrado durante abril de 2026, periodo en el que la ola de calor ha elevado de forma significativa la demanda de energía a nivel nacional, especialmente en la Costa.
El informe también identifica como las áreas más vulnerables a los cortes a las zonas atendidas por las unidades de negocio de la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL), entre ellas: Guayaquil, Milagro, Guayas-Los Ríos, El Oro, Los Ríos y Manabí.
Ante este escenario, CENACE recomienda que se gestionen de forma prioritaria los recursos de inversión necesarios para viabilizar la ejecución de obras estructurales en el sistema eléctrico, e incluso plantea la necesidad de revisar el modelo de gestión del sector energético para reducir la vulnerabilidad del suministro.
Actualmente, CNEL opera a través de 11 unidades de negocio y atiende a aproximadamente 2,7 millones de clientes, la mayoría concentrados en la región Costa, lo que incrementa el impacto social y económico de las interrupciones del servicio.






