
Una potente tormenta invernal avanzaba desde el sur y centro hacia el noreste de Estados Unidos este domingo 25 de enero de 2026, luego de impactar a varios estados con temperaturas extremas, intensas nevadas y acumulaciones de hielo que paralizaron el transporte, provocaron cierres masivos y desataron un frenesí de abastecimiento entre la población.
Meteorólogos del Servicio Nacional de Meteorología (NWS, por sus siglas en inglés) calificaron el fenómeno como uno de los episodios invernales más severos de las últimas décadas, advirtiendo sobre consecuencias “potencialmente catastróficas” debido a la combinación de nieve, aguanieve y hielo.
Hasta el momento, 20 estados y el Distrito de Columbia (Washington) han declarado el estado de emergencia, según confirmaron autoridades estatales y federales, lo que ha permitido la activación de recursos extraordinarios para atender la crisis.
“El impacto de la nieve y la aguanieve se mantendrá bien entrada la próxima semana, con recongelaciones continuas que harán extremadamente peligrosas las carreteras y aceras”, alertó el NWS en su boletín oficial, instando a la población a evitar desplazamientos innecesarios.
De acuerdo con el portal especializado PowerOutage.us, más de 900.000 clientes se encontraban sin suministro eléctrico la mañana del domingo, principalmente en el sur del país, donde la tormenta comenzó a intensificarse desde el sábado.
El estado de Tennessee reportaba más de 250.000 clientes residenciales y comerciales sin electricidad, mientras que Texas, Misisipi y Luisiana —regiones poco acostumbradas a tormentas de esta magnitud— registraban alrededor de 100.000 cortes cada uno, según los reportes oficiales de las compañías eléctricas.
Además, decenas de miles de hogares permanecían sin luz en Kentucky (centro-este) y Georgia (sureste), mientras las autoridades continúan evaluando daños y reforzando los llamados a la precaución extrema ante el avance del sistema invernal.







