
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este viernes que ha cancelado la segunda ola de ataques militares que habían sido previstos contra Venezuela, debido a la cooperación mostrada por las autoridades venezolanas y a pasos concretos hacia la liberación de presos políticos.
En un mensaje publicado en su plataforma Truth Social, el mandatario republicano explicó que los nuevos ataques “parecen innecesarios” después de que Caracas comenzara a liberar a un gran número de detenidos por motivos políticos como gesto de búsqueda de paz”. Trump calificó esta medida como “muy importante e inteligente”, y subrayó que la decisión se tomó también en coordinación con el Departamento de Estado de EE. UU.
“El pueblo y el gobierno de Venezuela están trabajando bien juntos”, escribió Trump, destacando además que ambas naciones colaboran “especialmente en la reconstrucción de su infraestructura de petróleo y gas, de forma más grande, mejor y más moderna”.
El presidente estadounidense también indicó que al menos 100.000 millones de dólares serán invertidos por grandes petroleras en el país sudamericano, señalando una próxima reunión este mismo viernes con ejecutivos del sector en la Casa Blanca para profundizar ese compromiso económico.
Aunque la segunda oleada de ataques fue suspendida, Trump aclaró que las fuerzas navales estadounidenses continuarán en sus posiciones en el Caribe por motivos de seguridad, manteniendo presencia militar estratégica en la región.
Este giro diplomático ocurre en medio de un contexto extraordinario tras la reciente operación militar en la que Nicolás Maduro fue capturado por fuerzas estadounidenses, generando un clima de tensión entre ambos países y reacciones diversas en la comunidad internacional.
La combinación de acciones políticas dentro de Venezuela, como la liberación de presos y la cooperación con Estados Unidos en áreas energéticas clave, marca un cambio notable en la relación bilateral, con implicaciones geopolíticas y económicas de gran alcance.







