
Una intensa tormenta invernal marcó el cierre de la semana en el noreste de Estados Unidos, al provocar fuertes nevadas y formación de hielo, lo que generó caos en el transporte aéreo y la cancelación de miles de vuelos.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés), el sistema invernal avanzó con rapidez sobre la región, dejando acumulaciones significativas de nieve y condiciones peligrosas en carreteras y aeropuertos. En Nueva York, el manto blanco se acercó a los ocho centímetros, mientras que en Long Island y zonas del sur de Connecticut se reportaron registros variables, acompañados de ráfagas de viento y temperaturas bajo cero.
El impacto se reflejó principalmente en la aviación. Según datos del sitio especializado FlightAware, más de 1 700 vuelos fueron cancelados este viernes, concentrándose la mayor parte de las interrupciones en los principales aeropuertos del área metropolitana de Nueva York, incluidos JFK, LaGuardia y Newark. La Administración Federal de Aviación (FAA) advirtió sobre retrasos adicionales debido a las labores de deshielo y a las condiciones meteorológicas adversas.
Autoridades estatales y locales recomendaron a la población limitar los desplazamientos, mientras que equipos de emergencia fueron desplegados para atender incidentes viales y garantizar la limpieza de vías principales. El NWS alertó que el sistema podría continuar afectando la región con bajas temperaturas y posibles placas de hielo, incluso después del paso principal de la tormenta.







