
A pocas horas de la entrada en vigencia del nuevo toque de queda dispuesto por el Gobierno Nacional, previsto entre el 3 y el 18 de mayo de 2026 en nueve provincias y cuatro cantones del país, el sector turístico y de entretenimiento enciende las alertas por el impacto que esta medida podría generar en la economía local, especialmente en ciudades como Quito y Guayaquil, donde ya están programados varios conciertos y eventos masivos.
La disposición, anunciada por el presidente Daniel Noboa, establece restricciones de movilidad en Pichincha, Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Sucumbíos, además de los cantones La Maná, Las Naves, Echeandía y La Troncal, en un horario comprendido entre las 23:00 y las 05:00 del día siguiente.
De acuerdo con representantes de gremios turísticos y cámaras de entretenimiento, la medida impacta directamente en la dinámica de los eventos nocturnos. Voceros del sector han señalado que los conciertos, que suelen extenderse entre dos y tres horas, coinciden con el horario de restricción, lo que complica no solo la realización de los espectáculos, sino también la logística posterior, incluyendo la evacuación segura de los asistentes y el traslado de equipos técnicos.
“Existe una preocupación real por las pérdidas económicas que podrían derivarse de estas disposiciones, especialmente en una industria que aún se encuentra en proceso de reactivación”, indicaron fuentes del sector, que además advierten sobre posibles cancelaciones o reprogramaciones de eventos ya confirmados.
Un antecedente reciente refuerza estas preocupaciones: durante el toque de queda aplicado en abril, el concierto del artista colombiano Andrés Cepeda tuvo que ser reprogramado para septiembre, generando afectaciones tanto para organizadores como para el público.
Frente a este escenario, los gremios hacen un llamado a las autoridades para evaluar mecanismos de flexibilización o coordinación que permitan mitigar el impacto económico, garantizando al mismo tiempo el cumplimiento de las medidas de seguridad y orden público.







