
El esloveno Tadej Pogačar (UAE Team Emirates) escribió una nueva página dorada en la historia del ciclismo este sábado al conquistar por primera vez la prestigiosa Milán-San Remo, una de las pruebas más emblemáticas del calendario mundial.
En un final electrizante sobre la mítica Vía Roma, Pogačar se impuso en un esprint mano a mano al británico Tom Pidcock, sellando su victoria por escasos milímetros tras más de 290 kilómetros de exigencia máxima. La hazaña cobra aún más valor si se tiene en cuenta que el campeón esloveno había sufrido una caída a falta de 32 kilómetros para la meta, según reportes oficiales de la organización y cobertura de medios especializados.
Lejos de rendirse, el líder del UAE Team Emirates demostró una resiliencia extraordinaria, remontando posiciones y respondiendo a cada ataque en los momentos decisivos de la carrera. Su victoria no solo confirma su dominio en el ciclismo actual, sino que lo acerca aún más a la leyenda.
Con este triunfo, Pogačar suma ya cuatro de los cinco “Monumentos” del ciclismo en su palmarés, un logro reservado para los más grandes de la historia, de acuerdo con estadísticas oficiales de la Unión Ciclista Internacional. Ahora, solo la mítica París-Roubaix —conocida como “El Infierno del Norte”— se interpone entre él y un pleno histórico en las grandes clásicas.
La actuación de Pogačar en esta edición de la Milán-San Remo ya es considerada por analistas y medios internacionales como una de las más épicas de los últimos años, consolidándolo como una de las figuras dominantes de su generación.







