La Nueva República

Quito y Cuenca convierten la basura en energía limpia y reducen emisiones contaminantes

Lo que antes terminaba enterrado en los rellenos sanitarios, hoy se transforma en electricidad. Quito y Cuenca han encontrado una alternativa sostenible para aprovechar los residuos orgánicos que generan a diario, produciendo energía a partir del biogás que se libera durante su descomposición.

En la capital, la empresa española Gasgreen opera desde hace una década en el relleno sanitario El Inga, donde capta el gas generado por los desechos y lo convierte en electricidad. Actualmente, el proyecto cuenta con siete motores de generación que producen alrededor de nueve megavatios, suficientes para abastecer a unas 40 000 familias, según datos de la Empresa Pública Metropolitana de Gestión Integral de Residuos Sólidos (Emgirs-EP).

El componente clave de este proceso es el metano, un gas altamente inflamable pero también uno de los más nocivos para el ambiente. “El biogás está conformado entre el 45 % y 55 % por metano, un gas de efecto invernadero 28 veces más contaminante que el CO₂”, explica Jorge Fonseca, especialista de proyectos de Emgirs-EP, en línea con parámetros técnicos reconocidos a nivel internacional.

Desde el Municipio del Distrito Metropolitano de Quito se ha destacado que este tipo de proyectos no solo permiten generar energía renovable, sino que también reducen riesgos ambientales, como explosiones, malos olores y la liberación directa de gases contaminantes a la atmósfera.

Un modelo similar se desarrolla en Cuenca, donde la Empresa Municipal de Aseo de Cuenca (EMAC EP) impulsa iniciativas para la captación y aprovechamiento del biogás en su relleno sanitario, en concordancia con las políticas del Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE) y los lineamientos nacionales de transición energética.

Estas experiencias posicionan a Quito y Cuenca como referentes en economía circular y gestión sostenible de residuos, demostrando que la basura puede convertirse en una fuente estratégica de energía limpia y en un aliado clave en la lucha contra el cambio climático.