La Nueva República

Presidente de Emelec fue amenazado con un monigote colgado en un puente en Guayaquil

La aparición de un monigote colgado de un puente en el sur de Guayaquil, acompañado de un cartel que exigía la salida de Jorge Guzmán, encendió las alarmas en los alrededores del estadio George Capwell, en una jornada marcada por la tensión y la incertidumbre institucional.

El hecho se registró en la intersección de las calles Portete y Quito, donde la figura fue interpretada como una amenaza directa contra el presidente del Club Sport Emelec, en medio de la profunda crisis administrativa y deportiva que atraviesa la institución.

Este episodio ocurre pocos días después de que la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) sancionara oficialmente al club con la pérdida de tres puntos en la tabla, tras constatar el incumplimiento de obligaciones económicas previamente notificadas.

De acuerdo con la resolución oficial de la FEF, Emelec fue advertido con anticipación y contó con un plazo hasta el 9 de enero de 2026 para cancelar la totalidad de sus deudas y presentar la documentación que respalde el cumplimiento. Sin embargo, el club no entregó los soportes dentro del tiempo establecido, lo que derivó en la sanción y en un apercibimiento por reincidencia.

El organismo rector del fútbol ecuatoriano advirtió que, en caso de una nueva falta de pago, la sanción podría agravarse con la resta de seis puntos adicionales, lo que comprometería seriamente el futuro deportivo del equipo.

A este panorama se suma el quiebre entre la dirigencia encabezada por Guzmán y el plantel profesional. Jugadores del club han denunciado públicamente retrasos de hasta siete meses en el pago de sus salarios, situación que, según versiones oficiales del gremio de futbolistas, ha profundizado el clima de inestabilidad, malestar interno y descontento en la institución azul.