La Nueva República

‘Pipo’, narco que fingió su muerte, fue capturado en España

La captura de Wilmer Geovanny Chavarría Barré, alias “Pipo” o “Tuerto”. Foto tomada del archivo de La Nueva República.

El Gobierno anunció este domingo, 16 de noviembre, la captura de Wilmer Geovanny Chavarría Barré, conocido como alias “Pipo” o “Tuerto”, considerado por las autoridades como el máximo cabecilla de la organización criminal Los Lobos. Su arresto fue calificado como uno de los golpes más importantes contra el crimen organizado en los últimos años, debido al poder que esta banda ha adquirido en el país.

El presidente Daniel Noboa confirmó la detención con un mensaje categórico: “Hemos capturado al objetivo de más alto valor”. Según explicó, alias “Pipo” no solo era uno de los criminales más buscados de Ecuador, sino que además había logrado evadir a la justicia mediante un elaborado plan que incluyó fingir su muerte, cambiar de identidad y esconderse en Europa, desde donde habría seguido coordinando actividades ilícitas.

Noboa detalló que, pese a su aparente desaparición, Chavarría continuaba ordenando asesinatos en Ecuador, manejando operaciones de minería ilegal y articulando rutas internacionales de tráfico de drogas. Las autoridades sostienen que estas operaciones se realizaban en alianza con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las estructuras criminales más poderosas de la región.

La captura de “Pipo” fue posible gracias a una operación conjunta entre la Policía Nacional del Ecuador y fuerzas policiales de España, lo que demuestra el alcance internacional que había adquirido su red criminal y la importancia de la cooperación entre países para perseguir a líderes de alto perfil.

Alias “Pipo” había logrado consolidarse como figura clave del crimen organizado durante la última década. Su ascenso se fortaleció tras años en prisión, donde llegó a liderar un grupo de sicarios que luego evolucionó en la organización conocida como Los Lobos. En 2024, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, a través de la OFAC, lo incluyó en su lista de sancionados por su responsabilidad en narcotráfico, violencia extrema y minería ilegal, reconociéndolo como una de las amenazas criminales más peligrosas del país.

Según la información oficial, su detención representa un golpe estratégico contra una de las estructuras delictivas con mayor influencia en Ecuador. El Gobierno ha señalado que esta captura forma parte de una ofensiva que ya ha permitido neutralizar a más del 75% de los cabecillas de las principales bandas identificadas como objetivos prioritarios de seguridad nacional.