
Guayaquil, 13 de octubre de 2025. El paro nacional convocado por la eliminación del subsidio al diésel continúa generando tensión en varias provincias del Ecuador, dejando un saldo de 118 personas detenidas, entre ellas 108 hombres, 10 mujeres y nueve extranjeros provenientes de Venezuela, Colombia, Argentina y España, según informó la Policía Nacional.
Detalles de las detenciones
Las autoridades señalaron que los arrestos se realizaron en distintas ciudades donde se registraron protestas y bloqueos de vías, incluyendo la capital, Guayaquil, Cuenca y Ambato. La institución precisó que las detenciones se llevaron a cabo por resistencia a la autoridad, desórdenes públicos y daños a la propiedad, y que todos los procedimientos se realizaron respetando los derechos de los detenidos.
Entre los arrestados, los ciudadanos extranjeros forman parte de grupos que participaron en las manifestaciones en Quito y otras ciudades, mientras que los nacionales pertenecen principalmente a transportistas, agricultores y ciudadanos movilizados por el alza del diésel.
Tensión y operativos en el país
El Gobierno mantiene operativos de seguridad y control en varias provincias, con presencia de policías y militares para garantizar el orden público y desbloquear las principales vías afectadas. En Quito, las manifestaciones duraron más de siete horas y se registraron enfrentamientos con el uso de gas lacrimógeno.
Contexto del paro
La protesta surge como reacción a la eliminación del subsidio al diésel, medida que afecta directamente a los transportistas y sectores productivos. Diversos gremios y asociaciones han expresado su rechazo, argumentando que el incremento del precio del combustible impacta en los costos de transporte y producción, lo que se refleja finalmente en los precios para los consumidores.
Por su parte, el gobierno ha defendido la medida como parte de políticas de ajuste económico y sostenibilidad energética, e insiste en su disposición al diálogo con los sectores afectados.
El paro por el diésel y las 118 detenciones muestran la magnitud del descontento social y la tensión existente en el país. La participación de ciudadanos extranjeros refleja el interés y solidaridad internacional, mientras que la respuesta del Gobierno indica que los operativos continuarán hasta garantizar la seguridad y el orden público.
La situación subraya la necesidad de canalizar el conflicto a través del diálogo, evitando que las manifestaciones escalen y afecten de manera prolongada la movilidad y la vida cotidiana de los ecuatorianos.







