La Nueva República

OPERATIVO SORPRESA: MINISTRO DE SALUD HALLÓ MEDICINAS GUARDADAS EN HOSPITAL DE MANABÍ

Guayaquil, 12 de septiembre de 2025 — Un nuevo episodio de irregularidades en el sistema público de salud movilizó al Ministro de Salud, Jimmy Martín, quien realizó un operativo sorpresa en la provincia de Manabí. Durante su recorrido se descubrió que, en alrededores del Hospital Natalia Huerta de Niemes, había medicinas almacenadas en bodegas mientras pacientes estaban siendo obligados a adquirir esos mismos medicamentos en farmacias privadas.

Hallazgos sorprendentes

  • Stock oculto
    En la bodega distrital 13D12, ubicada en el cantón Rocafuerte, se encontró un considerable número de cajas de medicamentos guardadas sin que se evidenciara su distribución hacia los pacientes que los requerían.
  • Distancia mínima, impacto máximo
    El ministro señaló que la bodega se halla a escasos “27 pasos” del hospital, lo que hace aún más grave la situación: los medicamentos están físicamente cerca, pero imposibilitados de servir a quienes los necesitan.
  • Discrepancias en inventarios
    Se detectaron inconsistencias entre los registros oficiales de entrada y salida de medicamentos (kardex, lotes, perchas) y el inventario físico real en las bodegas.
  • Obligación de compra privada
    Pese a que los hospitales tenían abastecimiento suficiente, en muchos casos se estaba exigiendo a los pacientes que compraran medicamentos fuera del sistema hospitalario, lo que constituye una carga económica indebida para quienes ya dependen de la atención estatal.

Medidas adoptadas

  1. Remoción de autoridades
    Como primer correctivo, el ministro Martín ordenó la destitución de la directora distrital correspondiente, ante las irregularidades descubiertas en la cadena de distribución de insumos médicos.
  2. Apertura de investigaciones
    La Coordinación Zonal 4 de Salud abrió un expediente administrativo contra varios funcionarios de bodegas y hospitales implicados. Además, la Fiscalía será parte de la investigación para determinar responsabilidades sancionatorias o penales si corresponden.
  3. Acciones correctivas inmediatas
    Se ordenó redistribuir medicamentos, mejorar inventarios y asegurar que los insumos lleguen a la población sin trámites excesivos o demoras injustificadas.
  4. Monitoreo continuo
    El Ministerio de Salud anunció que continuará con visitas sorpresa en otros cantones y hospitales de Manabí (y en otras provincias) para detectar y corregir problemas similares en la distribución de medicamentos y otros insumos.

Impacto social y denuncias

Ciudadanos de Rocafuerte, Tosagua y localidades cercanas expresaron su indignación ante lo que consideran una violación al derecho a la salud. Muchos pacientes dependen de tratamientos crónicos, y la necesidad de comprar medicamentos por su cuenta afecta gravemente sus economías.

Organizaciones de la sociedad civil han pedido transparencia, sanciones ejemplares para los responsables, y la implementación de mecanismos que aseguren que lo detectado no vuelva a repetirse. Entre las propuestas están sistemas digitales de control de inventario, auditorías externas y canales ciudadanos para denuncias.

Análisis: ¿por qué ocurre esto?

Este caso evidencia fallas estructurales en el sistema logístico hospitalario:

  • Débil control de inventarios: Cuando los registros no concuerdan con la realidad física de las bodegas, se generan vacíos que pueden facilitar negligencia, desperdicio o corrupción.
  • Problemas de transparencia: Que medicamentos estén disponibles pero no sean distribuidos puede deberse a desconocimiento, burocracia, mala gestión o intencionalidad.
  • Impacto en el usuario final: Las personas —y muy especialmente quienes tienen bajos ingresos— asumen el costo, tanto económico como de salud, de la falta de entrega de sus medicamentos.

El hallazgo de medicamentos almacenados sin uso en el Hospital de Manabí no es un simple error administrativo: es el reflejo de un sistema de salud pública que, pese a tener recursos, sigue fallando en lo más básico: servir a la gente. Mientras miles de ecuatorianos se ven obligados a endeudarse o interrumpir tratamientos por falta de medicinas, la existencia de estos insumos guardados a pocos pasos de los pacientes resulta no solo indignante, sino inaceptable.

La respuesta inmediata del Ministerio de Salud —con destituciones y aperturas de investigaciones— es un paso necesario, pero no suficiente. Este caso debe marcar un antes y un después en la gestión hospitalaria del país. Se necesita una reforma profunda del sistema logístico y de control, que priorice la transparencia, la eficiencia y, sobre todo, la dignidad de los pacientes.