
Rosa Angélica Obando Perero, de 23 años, fue asesinada la noche del lunes 8 de diciembre en un bar-discoteca del cantón La Libertad, en la provincia de Santa Elena. Dos hombres que se movilizaban en motocicleta ingresaron al local y dispararon varias veces contra ella; la víctima, que trabajaba como mesera, recibió más de diez impactos de bala. En el ataque también resultó herida una ciudadana venezolana. Según reportes de medios locales, la mujer deja a dos hijos y había denunciado amenazas en sus redes sociales.
Este asesinato ocurre apenas dos semanas después de otra muerte violenta en el mismo lugar, donde también perdió la vida una mujer. Las autoridades de la Policía Nacional investigan si ambos crímenes están relacionados.
El episodio se enmarca en una escalada de violencia generalizada: según datos oficiales, en 2025 Ecuador acumula ya 7 439 asesinatos entre enero y octubre, superando la cifra registrada en todo 2024. En la provincia de Santa Elena —una de las zonas costeras más afectadas— se ha observado un aumento drástico de homicidios en los últimos años.
El contexto nacional refleja un repunte de la violencia con armas de fuego, disputas entre bandas y crímenes de alto impacto, lo que convierte este suceso no en un caso aislado, sino en parte de una tendencia creciente de inseguridad.







