
Nadia Mejía, quien representó a Ecuador en el certamen de Miss Universo 2025, volvió al país después de su destacada participación en el evento. Al llegar al Aeropuerto de Guayaquil, fue recibida por una multitud de periodistas y seguidores ansiosos por conocer sus impresiones sobre su experiencia en el certamen.
Mejía, modelo estadounidense de origen ecuatoriano e hija del reconocido cantante Gerardo Mejía, compartió con los medios su gratitud por haber tenido la oportunidad de representar a Ecuador en el escenario internacional. La joven afirmó con firmeza que no necesita una corona para poner en alto el nombre de su país, subrayando el orgullo que siente de ser ecuatoriana.
Al ser interrogada sobre las controversias que marcaron la edición de Miss Universo 2025, en la que la mexicana Fátima Bosch se coronó como ganadora, Nadia expresó su confianza en la organización del certamen, pero admitió que «hubo aspectos que nunca podrá entender». Según Mejía, uno de los puntos que la decepcionó fue la falta de transparencia en ciertos procesos, lo que hizo que cuestionara el desarrollo del evento.
El certamen de Miss Universo 2025, celebrado en Tailandia, ha estado envuelto en controversia. El triunfo de Fátima Bosch, junto con la actuación general de la organización, ha generado diversas críticas tanto dentro como fuera del certamen. Varias participantes han expresado su descontento con la edición, lo que llevó incluso a algunas reinas a renunciar a sus títulos. Entre ellas destacan Brigitta Schaback, de Estonia, y Olivia Yacé, de Costa de Marfil, quienes también cuestionaron la transparencia de la competencia.
La edición número 74 de Miss Universo, que contó con la participación de más de 100 países, ha sido una de las más comentadas en la historia reciente del certamen, con opiniones divididas sobre la gestión y el resultado final. A pesar de la controversia, Nadia Mejía sigue siendo una figura de orgullo para Ecuador, quien, aunque no alcanzó la corona, ha dejado una huella importante como representante de su país.
Esta situación ha puesto sobre la mesa la necesidad de reformas en el certamen, especialmente en cuanto a la transparencia en los procesos de selección y las decisiones del jurado. La reacción de las participantes y los seguidores del certamen pone de manifiesto la importancia de la confianza en las instituciones que manejan grandes eventos internacionales.







