
El 25 de septiembre de 2025, los movimientos indígenas de Tungurahua anunciaron su adhesión al paro nacional convocado por la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), en rechazo a la eliminación del subsidio al diésel. La decisión se tomó tras un plazo de 48 horas otorgado al Gobierno sin recibir respuestas satisfactorias.
🔹 Movilización inmediata en Tungurahua
Los dirigentes del Movimiento Indígena de Tungurahua (MIT) y del Movimiento Indígena de Tungurahua sede Atocha (MITA) confirmaron que la provincia se suma al paro nacional de manera inmediata. Fausto Chango, presidente del MIT, destacó que la medida responde a la falta de diálogo efectivo por parte del Gobierno.
🔹 Rechazo a la visita del presidente Noboa
Los líderes indígenas también expresaron su rechazo a la visita del presidente Daniel Noboa a la provincia, programada en el marco de sus actividades oficiales. Consideran que la presencia del mandatario busca generar división dentro del sector indígena, especialmente tras la entrega de bonos Raíces.
🔹 Contexto del paro nacional
El paro nacional, convocado por la Conaie, busca presionar al Gobierno para que revierta la eliminación del subsidio al diésel, medida que afecta directamente a los sectores productivos y al transporte en el país. La protesta ha generado bloqueos en diversas vías y ha intensificado las tensiones entre el Ejecutivo y los movimientos sociales.
🔹 Repercusiones en Tungurahua
En Tungurahua, la adhesión al paro ha provocado la paralización de actividades en varios cantones, con manifestaciones en las principales vías de Ambato y otras localidades. Se espera que las movilizaciones continúen en los próximos días, a medida que se suman más comunidades indígenas al movimiento.

La adhesión de los movimientos indígenas de Tungurahua al paro nacional evidencia el descontento social frente a la eliminación del subsidio al diésel y sus repercusiones económicas en la provincia. La medida ha provocado la paralización de actividades en varios cantones y bloqueos en las principales vías, reflejando la preocupación de las comunidades por proteger sus derechos e intereses. Los líderes indígenas exigen al Gobierno respuestas concretas y un diálogo efectivo para atender sus demandas.
Este escenario pone de relieve la creciente tensión entre el Ejecutivo y los sectores sociales, que podría extenderse a otras provincias si no se establecen canales de negociación claros. Analistas destacan que la coordinación entre autoridades y comunidades será clave para garantizar la paz social y evitar conflictos mayores, subrayando la importancia de soluciones que consideren tanto los impactos económicos como las necesidades de la población.







