
El 20 de noviembre de 2025, apenas 48 horas después de haber sido anunciado como ministro de Gobierno, Álvaro Rosero presentó su renuncia al cargo. Su salida marca uno de los episodios más volátiles en la reciente reconfiguración del gabinete presidencial.
Rosero, conocido comunicador y director de las radios EXA y Democracia, había sido designado el 18 de noviembre por el presidente Daniel Noboa. Su nombramiento formaba parte de una serie de siete cambios en el gabinete, anunciados tras la fuerte derrota en el reciente referéndum constitucional.
No obstante, su designación pronto generó polémica. Según registros del Ministerio de Trabajo, Rosero tenía un impedimento vigente para ejercer cargos públicos debido a una deuda con el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS). Si bien ese impedimento fue levantado el 19 de noviembre, un día después del anuncio de su nombramiento, el episodio encendió las alarmas.
En su mensaje de despedida publicado en su cuenta de X, Rosero agradeció al presidente Noboa por considerarlo para un cargo tan relevante, pero afirmó que su perfil había “despertado temores”. “El país necesita serenidad, no pánico fabricado”, escribió, y explicó que renunciaba “a un cargo que nunca llegó a asumir”.
La renuncia de Rosero llega en un momento tenso para el Ejecutivo: tras el referéndum, el gobierno busca recomponer su imagen y recuperar estabilidad política. Para algunos analistas, este episodio refleja la fragilidad de los nombramientos recientes, y la dificultad de equilibrar perfiles mediáticos con las exigencias institucionales del poder.







