
Las Fuerzas Armadas del Ecuador han reforzado su presencia en las zonas costeras del país como parte de un operativo de seguridad que busca enfrentar el incremento de la violencia criminal en el litoral. El despliegue se realiza en coordinación con la Policía Nacional y responde a directrices del Gobierno nacional para fortalecer el control territorial y garantizar la seguridad de residentes y turistas.
En los últimos días, el Ministerio de Defensa ha informado que se han intensificado los patrullajes y controles en sectores estratégicos del litoral, con especial atención en puntos turísticos y rutas de acceso a las playas. La medida forma parte de un plan nacional de seguridad que incluye la vigilancia de áreas vulnerables, la prevención de delitos como el narcotráfico, la extorsión y el sicariato, así como la protección de la población civil.
El operativo incluye presencia militar permanente en playas y zonas turísticas, con puntos de control, patrullajes terrestres y marítimos, y coordinación con autoridades locales para responder de manera rápida ante cualquier incidente. Las autoridades han señalado que la presencia disuasiva busca disminuir el temor social y recuperar la tranquilidad en espacios que suelen recibir una alta afluencia de visitantes durante temporadas altas.
En provincias como Santa Elena, los contingentes militares y policiales han sido desplegados en balnearios y sectores clave para reforzar la seguridad y garantizar el orden público. La Gobernación y los municipios de la zona han destacado que el refuerzo contribuye a fortalecer la percepción de seguridad y a proteger el turismo, una actividad clave para la economía local.
El Gobierno también ha enfatizado que estas acciones forman parte de un enfoque integral de seguridad, que incluye no solo el control en terreno, sino también operativos de inteligencia, interdicción y coordinación interinstitucional. Además, las autoridades han reiterado el llamado a la ciudadanía para que denuncie cualquier actividad sospechosa a través de los canales oficiales, y han recordado que el objetivo es garantizar el bienestar y la protección de la población en todo el litoral ecuatoriano.







