La Nueva República

Marcelo Gullo explica por qué existe odio contra España

En una entrevista centrada en el debate histórico sobre la herencia española en América, el politólogo y académico Marcelo Gullo Modeo expuso una serie de argumentos que cuestionan los relatos predominantes sobre la conquista y colonización del continente, así como la narrativa conocida como la “leyenda negra”.

Gullo es doctor en Ciencia Política por la Universidad del Salvador, magíster en Relaciones Internacionales por el Instituto Universitario de Altos Estudios Internacionales de Ginebra, graduado en Estudios Internacionales por la Escuela Diplomática de Madrid y licenciado en Ciencia Política por la Universidad Nacional de Rosario. Además, es autor de obras como La insubordinación fundante, Nada por lo que pedir perdón y Madre Patria, textos que han sido citados en debates académicos sobre historia, política y relaciones internacionales.

Durante la entrevista, el académico sostuvo que uno de los pilares del rechazo contemporáneo hacia España se basa en una interpretación parcial de los hechos históricos, difundida tanto en América Latina como en la propia España. Según explicó, la idea de que España llegó exclusivamente a América para saquear, esclavizar y exterminar poblaciones no resiste un análisis integral de los registros históricos.

Como ejemplo, Gullo mencionó la red de hospitales fundada durante el periodo hispánico, señalando que el hospital más antiguo de América fue establecido en Ciudad de México por iniciativa de Hernán Cortés y que funcionó durante siglos, llegando incluso a ser escenario de la primera cirugía a corazón abierto realizada en el país en el siglo XX. Indicó además que ciudades como Lima contaron, durante la época virreinal, con una proporción de camas hospitalarias gratuitas por habitante que nunca volvió a alcanzarse posteriormente.

El politólogo también destacó que, según registros históricos conservados en archivos de Perú y México, la América española fue pionera en llevar estadísticas hospitalarias, mucho antes de que estas prácticas se implementaran en Europa, incluyendo Suiza, país donde los primeros registros similares aparecen recién a fines del siglo XIX.

En el ámbito educativo, Gullo subrayó la creación de universidades en América décadas antes que en otras regiones del mundo, citando a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, fundada en 1551, así como instituciones en México, Bogotá, Córdoba y Quito. Añadió que estas universidades enseñaban principios de derecho político basados en la Escuela de Salamanca, cuyos teólogos sostenían que el poder residía en el pueblo y no de manera absoluta en el monarca, una concepción avanzada para su tiempo.

Según explicó, estas ideas incluían el derecho del pueblo a deponer a un gobernante injusto, noción desarrollada por pensadores como Francisco de Vitoria, Francisco Suárez y Juan de Mariana, cuyas obras forman parte del pensamiento político occidental.

Gullo también abordó el proceso de conquista, afirmando que en territorios como México y Perú no se trató de una simple invasión militar española, sino de alianzas con pueblos indígenas sometidos por imperios preexistentes, como el azteca o el inca. Citó investigaciones históricas que documentan prácticas como los sacrificios humanos masivos en Mesoamérica, confirmadas por hallazgos arqueológicos recientes en Ciudad de México.

Asimismo, destacó que, a diferencia de otros procesos coloniales, la Corona española no eliminó las lenguas originarias, sino que promovió su escritura mediante gramáticas en quechua, náhuatl y guaraní, elaboradas incluso antes de que existieran gramáticas formales en inglés o alemán, según consta en archivos eclesiásticos y universitarios.

En contraste, el académico recordó casos documentados por historiadores internacionales sobre políticas de erradicación lingüística, como las aplicadas por Estados Unidos en Filipinas tras la guerra hispano-estadounidense, donde el uso del español fue perseguido de forma sistemática.

Finalmente, Gullo planteó que el rechazo a España responde a una falsificación histórica construida posteriormente, y sostuvo que el desconocimiento del pasado común hispánico impide comprender la formación política, cultural y social de América Latina.

La entrevista concluye con un llamado a formular preguntas históricas basadas en documentos, archivos y estudios académicos, señalando que solo a través del conocimiento riguroso del pasado es posible entender los debates contemporáneos sobre identidad, poder y memoria histórica.