
¡Macará dio una lección de fútbol y profesionalismo! El conjunto ambateño venció 2-0 a Aucas en el estadio Gonzalo Pozo Ripalda y selló una de las victorias más contundentes y honestas de la temporada, resultado que dejó al ‘Ídolo del Pueblo’ sin opciones de competir internacionalmente en 2026.
Pese a que el contexto podía invitar a la especulación, Macará salió a jugar con determinación. Desde el inicio, el equipo dirigido por Guillermo Sanguinetti asumió el protagonismo, controló el balón y fue el que más propuso en un partido cargado de tensión y nerviosismo, tal como reflejaron las estadísticas oficiales de la LigaPro.
El cuadro ‘celeste’ generó constantes situaciones de peligro a lo largo de los 90 minutos. Pablo González, Federico Paz, Janpol Morales y Maximiliano Juambeltz fueron claves en el frente ofensivo, creando múltiples ocasiones claras de gol. Incluso, un remate se estrelló en el poste y otro pasó apenas desviado, evidenciando la superioridad visitante.
Paradójicamente, a Macará le convenía caer derrotado para definir la serie de Copa Sudamericana como local. Sin embargo, el plantel ambateño decidió competir con ética deportiva y no dejar nada al azar. “Para un jugador es muy difícil jugar a perder. Íbamos a quedar como que no queríamos competir. Para eso, me hubiese ido a Argentina hace una semana”, expresó Gastón Blanc, figura del compromiso, en declaraciones posteriores al encuentro.
La justicia futbolística llegó en los minutos de adición. Gastón Blanc, a los 94 minutos, y Jordan Mohor, a los 96’, marcaron los goles que sentenciaron el 2-0 definitivo, desatando la celebración del banco celeste y la frustración de los hinchas de Aucas en las gradas.
Según la tabla oficial de la LigaPro, el resultado confirmó el cierre de temporada para ambos clubes. Para Aucas, el 2025 termina como un año de profunda decepción, luego de armar un plantel con aspiraciones internacionales y soñar con la Copa Libertadores. En contraste, Macará culmina una campaña de crecimiento sostenido.
El equipo ambateño atravesó un año complejo, marcado por problemas económicos, deudas e incluso paralizaciones del plantel. No obstante, con el paso de las fechas logró consolidar su idea de juego, recuperar el respaldo de su hinchada y obtener el premio mayor: la clasificación a la Copa Sudamericana 2026, torneo organizado por la Conmebol.
Ahora, el gran desafío para Macará será mantener la base del plantel, reforzarse estratégicamente y estabilizar su economía, en un contexto donde la crisis financiera golpea con fuerza al fútbol ecuatoriano.







