La Nueva República

Luciano Benavides recuperó el liderazgo y se ilusiona en el Rally Dakar

El argentino Luciano Benavides, a bordo de su KTM 450 Rally del equipo oficial Red Bull KTM Factory Racing, volvió a liderar la clasificación general de motos, aunque el cambio en la punta no respondió únicamente al rendimiento en pista, sino a una estrategia cuidadosamente calculada por su principal rival, el estadounidense Ricky Brabec del equipo oficial Honda HRC.

De acuerdo con los tiempos oficiales publicados por la organización del rally, Brabec redujo deliberadamente su ritmo en los kilómetros finales de la undécima etapa, una decisión que le permitirá largar detrás del piloto argentino en la siguiente jornada. Esta maniobra estratégica obliga a Benavides a abrir pista, enfrentando un recorrido más sucio y complejo, sin huellas claras de referencia para la navegación.

Desde los equipos oficiales se ha reiterado que, en la categoría motos, salir en las primeras posiciones representa una desventaja táctica, ya que implica atravesar sectores con piedras sueltas, vegetación y una navegación más exigente. Esta situación ya le pasó factura a Benavides en la novena etapa, cuando perdió tiempo tras cometer errores de orientación, según los reportes técnicos del equipo KTM.

Por reglamento y según los resultados oficiales de la etapa, Benavides partirá cuarto en la jornada siguiente, mientras que Brabec lo hará desde la sexta posición, tal como cruzó la meta este jueves. El objetivo del equipo Honda, de acuerdo con análisis difundidos en comunicados técnicos, es que el argentino pierda tiempo al abrir pista, permitir que Brabec recupere el liderato el viernes y definir la competencia el sábado, en un tramo cronometrado de 105 kilómetros, el más corto de todo el evento.

En cuanto al desarrollo de la etapa, la organización del rally confirmó que el estadounidense Skyler Howes (Honda HRC) fue el vencedor del tramo que unió Bisha con Al Henakiyah, con 346 kilómetros de especial cronometrada y un enlace de 537 kilómetros, consolidándose como protagonista en una jornada marcada por la táctica y la gestión del ritmo.

Con varios pilotos oficiales separados por márgenes mínimos, la lucha en la categoría motos se ha transformado en una auténtica partida de ajedrez sobre dos ruedas, donde la estrategia pesa tanto como la velocidad.