
La LigaPro tomó una decisión contundente y ejemplarizante tras los incidentes registrados en la séptima fecha del torneo. La Liga de Quito fue sancionada con una multa de USD 9 000 luego de los hechos ocurridos en su derrota 2-0 frente a Barcelona Sporting Club, en un partido disputado en el Estadio Rodrigo Paz Delgado.
El organismo disciplinario no solo aplicó una sanción económica, sino que también impuso medidas que impactan directamente en el ambiente del equipo albo: las localidades de la General Sur Baja y la Tribuna Oriental fueron inhabilitadas por dos fechas, como consecuencia de los enfrentamientos entre hinchas que empañaron el desarrollo del compromiso.
Esto significa que dichas zonas permanecerán cerradas en los próximos encuentros ante Aucas y Guayaquil City, afectando la asistencia y el respaldo habitual de la afición en momentos clave del campeonato.
Desde la Comisión Disciplinaria se enfatizó la necesidad de reforzar la seguridad en los estadios y promover un ambiente de respeto dentro y fuera de la cancha. La sanción busca sentar un precedente claro: la violencia no tiene lugar en el fútbol, y los clubes deben asumir su responsabilidad en el comportamiento de sus hinchas.
Este episodio deja una advertencia firme para todo el fútbol ecuatoriano, en una temporada donde la intensidad dentro del campo no puede trasladarse a las gradas.







