
El primer título Challenger de Guido Justo no representó solo una copa en su vitrina. Para el tenista de 28 años, campeón del AAT Challenger edición Tigre I, este logro simboliza la culminación de un proceso personal y profesional mucho más profundo que cualquier resultado deportivo.
En declaraciones oficiales difundidas por la Asociación Argentina de Tenis (AAT), Justo explicó que, más allá del ranking o de proyecciones inmediatas, su enfoque ha estado en la mente y en la resiliencia emocional. “Hablo de cabeza. De terapia. De coherencia. De ataques de pánico. De aprender a quedarse cuando antes solo quería irme”, señaló el campeón durante la rueda de prensa posterior a su victoria.
El tenista enfatizó que la victoria en Tigre I es un reflejo del trabajo constante, de superar barreras internas y de mantener la disciplina en momentos de presión. La AAT resaltó, en su comunicado oficial, que el desempeño de Justo sirve como ejemplo de la importancia del equilibrio emocional en el deporte profesional y de cómo el tenis requiere tanto fortaleza mental como técnica.
Además, el cuerpo técnico del jugador destacó que esta victoria marca un punto de inflexión en su carrera, reforzando la coherencia en su preparación física y mental, y consolidando un proyecto deportivo sostenido a largo plazo. Para Justo, cada partido representa no solo una competencia, sino un aprendizaje sobre cómo manejar la presión, las emociones y los desafíos personales que acompañan la vida de un atleta de alto rendimiento.
La Asociación Argentina de Tenis confirmó que este título Challenger será un punto de referencia en los registros oficiales del torneo y destacó el ejemplo inspirador de Guido Justo para jóvenes jugadores que buscan equilibrar rendimiento y bienestar emocional en la élite del tenis.







