
La Fiscalía General del Estado solicitó la pena máxima por el delito de oferta de tráfico de influencias en contra de Sebastián Barreiro, hijo de la exvicepresidenta Verónica Abad.
Durante el cierre del juicio, el 18 de enero, el fiscal Dennis Villavicencio, quien asumió la causa en reemplazo de Carlos Alarcón, actual fiscal general del Estado encargado, sostuvo ante el tribunal que existen elementos suficientes de convicción para emitir una sentencia condenatoria. En su alegato final, la Fiscalía pidió que Barreiro sea condenado a cinco años de privación de libertad, además de la aplicación de agravantes previstas en el Código Orgánico Integral Penal (COIP).
Según la acusación fiscal, el procesado habría realizado ofrecimientos para influir en decisiones de funcionarios públicos, conducta que la Fiscalía calificó como una grave afectación a la transparencia y legalidad de la administración pública. La entidad reiteró que este tipo de delitos socavan la confianza ciudadana en las instituciones del Estado y deben ser sancionados con el máximo rigor que permite la ley.
El tribunal anunció que dará a conocer su decisión en los plazos establecidos, conforme al debido proceso y a la normativa vigente.







