La Nueva República

Expertos advierten que si no hay más lluvias, el embalse de Mazar podría afectar el suministro eléctrico a finales de abril de 2026

La cota del gigantesco embalse de Mazar se mantiene en niveles preocupantes desde el 12 de marzo de 2026, y la tendencia continúa durante abril, generando incertidumbre sobre la capacidad de mantener la operación del complejo hidroeléctrico Integral Paute, el más grande del país, ubicado entre las provincias de Cañar y Azuay.

Las autoridades han señalado que, aunque se registran cortes de luz repentinos en ciudades como Quito y Guayaquil desde mediados de marzo, “no existe una nueva crisis eléctrica en el país”, según declaraciones oficiales del Ministerio de Energía y Recursos Naturales No Renovables de Ecuador.

El embalse de Mazar es vital para la operación del complejo Paute, conformado por tres centrales hidroeléctricas en cascada: Mazar, con su embalse homónimo; Paute Molino, con el pequeño embalse Amaluza; y Sopladora. Juntas, suman una capacidad instalada de 1.756 megavatios, lo que representa alrededor del 38% de la demanda eléctrica nacional, según datos oficiales del Sistema Nacional de Información de Energía.

El rápido descenso del nivel del embalse se debe en parte al aumento de la demanda eléctrica durante marzo, impulsado por las altas temperaturas en la región Costa, que incrementaron el uso de aires acondicionados y sistemas de refrigeración. Según el experto en energía Ricardo Buitrón, entre enero y marzo de 2026 la demanda promedio fue de 4.112 MW, pero el 18 de marzo se alcanzó un pico histórico de 5.274 MW, el más alto registrado hasta la fecha.

El Gobierno, a través de la Secretaría de Gestión de Riesgos, ha recomendado a la ciudadanía y empresas tomar medidas de ahorro de energía, mientras el sector eléctrico monitorea de cerca los niveles del embalse de Mazar y garantiza la operación continua del complejo Paute.