La Nueva República

Europa sufre brote de gripe H3N2

Europa está atravesando una temporada invernal especialmente exigente por un aumento inusual y temprano de casos de gripe, dominado por la variante K del virus de la influenza A (H3N2), que ha adelantado el inicio de la temporada entre tres y cuatro semanas respecto a años anteriores, según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC).

La variante K —una sublínea del subtipo H3N2— se ha vuelto la principal responsable del incremento rápido de contagios en países como Reino Unido, España, Francia, Alemania e Italia, generando una presión sin precedentes en los servicios de salud, con cifras de hospitalizaciones que no se veían desde 2010 en algunas regiones.

La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido anticipa hasta 8 000 hospitalizaciones por gripe en una sola semana, una cifra extraordinaria para este período del año.

En España, la incidencia de casos es hasta diez veces mayor que la registrada en el mismo periodo de la temporada anterior, según datos del Instituto de Salud Carlos III.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y los sistemas nacionales de vigilancia reportan que, aunque la mayoría de las infecciones siguen un patrón gripal clásico (fiebre, tos, congestión y dolores musculares), el avance rápido del virus complica el diagnóstico clínico, especialmente cuando co-circulan otros agentes respiratorios como el SARS-CoV-2 y el virus sincicial respiratorio (VRS).

Los grupos de mayor riesgo continúan siendo los niños pequeños, adultos mayores y personas con comorbilidades, que presentan mayor probabilidad de complicaciones y hospitalizaciones.

La llegada anticipada de la gripe ha obligado a múltiples países europeos a reforzar turnos en hospitales, reorganizar servicios clínicos y aplicar medidas adicionales de control de infecciones, como el uso de mascarillas en centros de salud y residencias para proteger a los más vulnerables.

Además, muchas escuelas están implementando protocolos de ventilación constante y recomendaciones para mantenerse en casa si se presentan síntomas gripales, con el objetivo de frenar la transmisión comunitaria.


Las autoridades sanitarias europeas y la OMS enfatizan que la vacunación contra la influenza sigue siendo la herramienta principal para reducir la gravedad de los casos y proteger a poblaciones vulnerables, aunque la efectividad puede ser algo menor frente a esta variante K en comparación con cepas anteriores.

También se mantienen recomendaciones habituales: lavado frecuente de manos, ventilación de espacios cerrados, uso de mascarilla ante síntomas y evitar acudir a lugares públicos si se está enfermo.