
El vicepresidente del Consejo Nacional Electoral, Enrique Pita, salió al frente para defender una decisión clave que marcará el rumbo político del país: el adelanto de las elecciones seccionales al 29 de noviembre de 2026, cuando originalmente estaban previstas para el 14 de febrero de 2027.
En una entrevista con Ecuavisa, Pita fue enfático en que esta medida no es improvisada, sino que responde a criterios técnicos y preventivos ante los riesgos climáticos. Según explicó, el organismo electoral recibió semanas atrás un informe que advierte sobre posibles afectaciones severas por la temporada invernal, lo que podría poner en riesgo tanto la logística del proceso como la seguridad de los votantes.
“No se trata de una decisión política, sino de garantizar que los ecuatorianos puedan ejercer su derecho al voto en condiciones seguras”, señaló.
Este cambio abre el debate en la ciudadanía: ¿se trata de una medida responsable frente a la crisis climática o de una decisión que genera incertidumbre en el calendario electoral?







