
A través de una enérgica nota diplomática de protesta, la Cancillería de Ecuador rechazó categóricamente las recientes declaraciones del presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien calificó al exvicepresidente Jorge Glas como un “preso político”.
El pronunciamiento oficial advierte que este tipo de afirmaciones no solo son inaceptables, sino que además contribuyen a deteriorar aún más el ya tenso estado de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones, desviando la atención de los desafíos comunes que enfrentan Ecuador y Colombia en materia de seguridad, desarrollo y cooperación regional.
El Ministerio de Relaciones Exteriores ecuatoriano, en su comunicado, respaldado por fuentes oficiales, fue enfático al señalar que “cualquier intento de deslegitimar estas sentencias desde el exterior constituye una violación flagrante del principio de no intervención”, uno de los pilares fundamentales del derecho internacional.
Asimismo, recordó que este principio está claramente establecido en instrumentos internacionales como las cartas de la Organización de las Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos (OEA), subrayando que el respeto a la soberanía y a las decisiones judiciales de cada país es esencial para mantener relaciones diplomáticas basadas en el respeto mutuo.
Las autoridades ecuatorianas reiteraron su postura firme en defensa de la institucionalidad del país y no descartaron nuevas acciones diplomáticas frente a lo que consideran una intromisión indebida en asuntos internos.







