
Guayaquil, 7 de noviembre 2025. El Ministerio de Salud Pública (MSP) informó que los casos autóctonos de malaria en Ecuador se redujeron en un 83% entre los años 2021 y 2024, un avance significativo en la lucha contra esta enfermedad que históricamente ha afectado a las zonas tropicales del país.
Una reducción histórica
Según el reporte del MSP, el país pasó de registrar 2.821 casos en 2021 a 486 en 2024, una disminución que refleja el impacto de las estrategias implementadas en vigilancia epidemiológica, control vectorial y acceso a diagnóstico oportuno.
Las provincias más beneficiadas por esta reducción son Esmeraldas, Sucumbíos, Orellana y Morona Santiago, regiones que en años anteriores presentaban los mayores índices de transmisión.
“Ecuador continúa avanzando hacia la eliminación de la malaria con el compromiso de los equipos de salud y la participación activa de las comunidades”, señaló el MSP en un comunicado.
Acciones del Ministerio de Salud
El MSP destacó que se han fortalecido las brigadas móviles de diagnóstico rápido, además de intensificar la fumigación en zonas de riesgo y distribuir mosquiteros tratados con insecticida en comunidades rurales.
El trabajo coordinado con organismos internacionales como la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha permitido consolidar una estrategia sostenida para interrumpir la transmisión local del parásito Plasmodium.

Hacia la eliminación de la malaria
Ecuador se ha propuesto alcanzar la eliminación total de la malaria autóctona para el año 2030, en línea con los objetivos regionales de salud pública.
El país fue reconocido en 2024 por la OPS como uno de los Estados de América Latina con mayor avance en la reducción sostenida de casos durante los últimos cinco años.
Compromiso nacional
El Ministerio reiteró que la participación ciudadana es clave para sostener los logros alcanzados. Instó a la población a acudir a los centros de salud ante cualquier síntoma de fiebre, escalofríos o malestar general, especialmente en zonas donde aún persiste la presencia del mosquito vector.







