
El presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, encendió nuevamente la polémica al anunciar que no asistirá al Super Bowl LX, programado para el 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, y al mismo tiempo criticó de forma pública a los artistas elegidos para el espectáculo del gran partido.
En una entrevista exclusiva con el New York Post, Trump, de 79 años, calificó la selección de Bad Bunny y Green Day para las presentaciones del evento como una “decisión terrible” y afirmó estar “en contra de ellos”.
“Soy anti-ellos. Creo que es una elección terrible. Todo lo que hace es sembrar odio, terrible”, declaró el mandatario al medio estadounidense, marcando una postura crítica frente a la estrategia de entretenimiento de la NFL para el espectáculo de medio tiempo y la apertura del evento.
Bad Bunny, reconocido artista puertorriqueño con gran proyección internacional y un amplio repertorio musical, será el principal acto del show del descanso, mientras que la emblemática banda de rock Green Day, liderada por Billie Joe Armstrong, encabezará otras partes del programa del Super Bowl. Ambos artistas han sido figuras culturales con posturas críticas en distintos momentos sobre la política estadounidense, lo que ha intensificado la atención mediática sobre sus respectivas participaciones en el evento.
Aunque Trump aseguró que su decisión de no asistir se debe principalmente a que el viaje le resulta “demasiado lejos”, según él mismo explicó, sus declaraciones han generado una ola de reacciones en redes y medios de comunicación, especialmente porque sus críticos musicales han expresado opiniones públicas que lo han confrontado en diversas plataformas.
Este giro de los acontecimientos se suma al debate alrededor de un evento deportivo que ya de por sí concentra atención global, no solo por el espectáculo competitivo de la NFL, sino también por el show musical más visto del año en televisión.







