
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que “Cuba caerá” y afirmó que un eventual colapso del sistema político en la isla sería “la guinda del pastel” tras décadas de presión económica ejercida por Washington.
Durante una entrevista difundida en medios internacionales, el mandatario sostuvo que la compleja situación económica que atraviesa la isla está directamente relacionada con la política de sanciones impulsada por su administración. “Cuba caerá… después de 50 años, eso es la guinda del pastel”, declaró el jefe de Estado, al referirse al impacto de las restricciones económicas impuestas por Estados Unidos.
Trump también afirmó que, de no haberse aplicado estas medidas, el gobierno cubano no enfrentaría el nivel de dificultades que atraviesa actualmente. “Si no hubiéramos hecho eso, no tendrían este problema”, expresó el mandatario al defender su estrategia de presión contra el régimen de La Habana.
Las sanciones forman parte del embargo económico que mantiene Estados Unidos contra Cuba, una política vigente desde la década de 1960 y reforzada en distintos periodos por administraciones estadounidenses. Según el Departamento de Estado de Estados Unidos, las medidas buscan presionar por cambios democráticos y el respeto a los derechos humanos en la isla.
Por su parte, el gobierno cubano ha rechazado reiteradamente las sanciones y ha señalado que el embargo constituye el principal obstáculo para el desarrollo económico del país. La Cancillería de Cuba ha calificado estas medidas como “coercitivas y unilaterales”, argumentando que afectan directamente a la población y limitan el acceso a financiamiento, comercio y tecnología.
Las declaraciones de Trump se producen en medio de un renovado debate internacional sobre la política de Washington hacia Cuba y el impacto de las sanciones económicas en la estabilidad política y social de la isla.







