
El Gobierno de Estados Unidos endureció su postura frente a Cuba al anunciar que podrá imponer aranceles a los bienes procedentes de países que vendan o suministren petróleo a la isla. La medida consta en una orden ejecutiva firmada el jueves 28 de enero por el presidente Donald Trump, quien además declaró la emergencia nacional en relación con esta política.
De acuerdo con el documento oficial, la decisión busca presionar a los aliados energéticos de Cuba y limitar el acceso del país caribeño a recursos considerados estratégicos. La orden ejecutiva faculta al Ejecutivo estadounidense a aplicar sanciones comerciales adicionales contra las naciones que mantengan vínculos petroleros con el Gobierno cubano.
Según información publicada por Primicias, la declaratoria de emergencia nacional permite a la administración estadounidense ampliar el alcance de sus medidas económicas y reforzar los mecanismos de control sobre el comercio internacional vinculado a Cuba. La Casa Blanca sostiene que estas acciones responden a preocupaciones de seguridad nacional y política exterior.
La disposición marca un nuevo capítulo en la política de sanciones de Estados Unidos hacia Cuba y sus socios comerciales, y podría tener repercusiones directas en el comercio internacional y en las relaciones diplomáticas con países que mantienen intercambios energéticos con la isla.







