
La economía de Bolivia enfrenta una compleja crisis que ha encendido las alarmas en los sectores financieros y sociales del país. La escasez de dólares y el agotamiento de las reservas del Banco Central han generado una situación económica delicada, caracterizada por el aumento de precios y tensiones sociales.
El gobierno del presidente Luis Arce ha intentado sostener su programa social y económico haciendo uso de las reservas internacionales del Banco Central. Sin embargo, esta estrategia ha tenido costos significativos. «Se trata de déficits fiscales de un promedio del 8% del PIB (Producto Interno Bruto), una caída de los ingresos tributarios y, obviamente, de las reservas del Banco Central, que fueron liquidadas y se convirtieron en uno de los financistas más importantes del gobierno», explica Jaime Dunn De Ávila, economista y experto en administración de empresas de la Universidad Católica Boliviana.
La reducción de las reservas internacionales del Banco Central ha sido drástica. En 2014, estas reservas ascendían a US$15.000 millones netos, pero en la actualidad han caído a solo US$1.900 millones, de los cuales apenas US$153 millones están en divisas. La mayor parte de las reservas actuales están compuestas por oro, lo que limita la liquidez inmediata del país.
Mientras tanto, el presidente Luis Arce admite la crisis del dólar, pero ha negado el impacto económico en la vida cotidiana de los bolivianos.
«Como varios países, tenemos ciertas dificultades en la disponibilidad del dólar, pero no estamos en una crisis económica estructural ya que la oposición pretende posicionarse para generar una crisis política y acortar nuestro mandato», indicó Arce durante un discurso este año.
Entre las posibles soluciones expuestas para evitar un mayor deterioro de la economía boliviana se destacan la implementación de reformas fiscales y el fortalecimiento de sectores productivos que generen divisas. No obstante, cualquier medida deberá ser cuidadosamente diseñada para no afectar los programas sociales que han sido una de las banderas del gobierno de Arce.
El dólar y la pérdida de la soberanía
«La elección de un régimen monetario y cambiario tiene consecuencias sobre la jerarquía de las formas institucionales y, por ende, sobre el modo de regulación e inclusive en el régimen de acumulación de un país»
Dr. Gonzalo Paredes
La entrada del dólar como moneda de referencia en Bolivia marcó un hito en la economía del país, facilitando el comercio exterior y la integración con mercados internacionales. Sin embargo, esta dependencia también trajo consigo importantes desafíos para la soberanía económica. Al establecer al dólar como un pilar fundamental para las transacciones y reservas, Bolivia quedó expuesta a las fluctuaciones del mercado internacional y las políticas monetarias de Estados Unidos, limitando su capacidad de tomar decisiones financieras independientes.
Con el tiempo, esta dependencia del dólar ha impactado la estabilidad del sistema económico boliviano, especialmente en momentos de crisis globales o internas. La necesidad de mantener reservas en dólares para sostener el tipo de cambio y financiar los déficits ha obligado al país a priorizar las exportaciones de recursos naturales, muchas veces en detrimento del desarrollo de otros sectores económicos. Esto ha generado un debate sobre la necesidad de diversificar la economía y fortalecer la capacidad soberana de Bolivia frente a los vaivenes del mercado internacional.
Fuente: France 24 / BBC mundo







