
Guayaquil, 12 de noviembre 2025. La Constitución de 1946 marcó una etapa de transición política importante en la historia del Ecuador. Promulgada tras un periodo de inestabilidad, esta Carta Magna buscó fortalecer las instituciones republicanas, consolidar la separación de poderes y garantizar derechos fundamentales en un contexto de reconstrucción democrática.
En su contenido se destacan avances en materia de organización del Estado, administración de justicia y reconocimiento de libertades civiles. Esta Constitución sirvió como base para posteriores reformas políticas, reflejando el esfuerzo del país por alcanzar estabilidad, modernización institucional y respeto al marco legal. Su legado continúa siendo un punto de referencia en el desarrollo jurídico ecuatoriano.







