
Guayaquil, 13 de noviembre 2025. La Constitución de 1929 del Ecuador marcó una etapa de transformación política e institucional en el país, surgida tras un periodo de inestabilidad social y económica. Este texto constitucional introdujo importantes reformas en materia electoral, reconociendo por primera vez el voto femenino, un hecho histórico que posicionó al Ecuador como el primer país de América Latina en otorgar este derecho.
Además, la Carta Magna de 1929 fortaleció el régimen republicano y la organización del Estado, consolidando principios de soberanía, justicia social y libertad de pensamiento. Su promulgación representó un esfuerzo por modernizar el sistema político y ampliar la participación ciudadana, sentando las bases de un proceso democrático más inclusivo y progresista para la época.







