
Guayaquil, 13 de noviembre 2025. La Constitución de 1897 marcó un cambio político importante en la historia del Ecuador. Proclamada tras la Revolución Liberal liderada por Eloy Alfaro, esta Carta Magna significó la consolidación del Estado laico, la separación definitiva entre la Iglesia y el Estado y la consagración de libertades individuales que redefinieron la vida política y social del país. Su aprobación reflejó el espíritu reformista del liberalismo y el anhelo de modernizar la nación bajo nuevos principios de justicia y progreso.
Además, la Constitución de 1897 introdujo avances en materia de educación pública, derechos civiles y organización del poder estatal, buscando fortalecer la soberanía nacional y promover una identidad republicana más inclusiva. Este texto constitucional fue la base del nuevo orden político liberal que transformó profundamente la estructura institucional del Ecuador a finales del siglo XIX.







