
El cometa C/2024 E1 (Wierzchos) se aproxima al Sistema Solar interior, captando la atención de astrónomos y observatorios de todo el mundo. Se trata de un cometa de largo período, probablemente originado en la Nube de Oort, una región lejana que alberga restos primitivos de la formación del Sistema Solar.
Este cuerpo celeste fue descubierto el 3 de marzo de 2024 por el astrónomo Kacper Wierzchoś, y su órbita altamente inclinada indica que ha viajado millones de años desde los confines del espacio antes de volver a acercarse al Sol.
Según información del Observatorio Astronómico de Quito, el cometa alcanzará su perihelio alrededor del 20 de enero, es decir, el punto más cercano a nuestra estrella. Hasta ahora su observación ha sido complicada debido al resplandor solar, pero tras ese momento comenzará a reaparecer gradualmente en el cielo vespertino.
Las mejores condiciones de observación se presentarán en el hemisferio sur y en latitudes ecuatoriales. En el caso de Ecuador, los especialistas señalan que el 30 de enero será una de las fechas más favorables para intentar observarlo, mirando hacia el suroeste poco después del atardecer.
El Observatorio aclara que su brillo estará cerca del límite de visibilidad, por lo que no se recomienda observarlo a simple vista. Será necesario el uso de binoculares astronómicos o telescopios, especialmente en zonas con baja contaminación lumínica.
Aunque no será un cometa particularmente brillante, su paso tiene un alto valor científico y educativo. Estudios preliminares han confirmado actividad cometaria y la presencia de hielo de agua en su coma, información clave para comprender los materiales primitivos que dieron origen al Sistema Solar. Un visitante discreto, pero de enorme importancia para la ciencia.







