
Un incendio forestal de gran magnitud afectó la tarde del jueves 25 de septiembre de 2025 el Cerro Colorado, en el norte de Guayaquil, amenazando con extenderse hacia zonas residenciales cercanas. Gracias a la rápida intervención del Cuerpo de Bomberos de Guayaquil, el fuego fue controlado tras más de cinco horas de intensas labores, evitando así un desastre mayor.
🔥 Detalles del siniestro
El incendio se originó alrededor de las 17:58 en el sector de la ciudadela Colinas del Maestro, afectando aproximadamente 12 hectáreas de vegetación. La emergencia fue clasificada como de «alarma 3», la más alta en este tipo de incidentes. Para su atención, se movilizaron 26 unidades y más de 100 bomberos especializados en incendios forestales, bajo la dirección del teniente coronel Leopoldo Terán. Además, se dispuso el cierre parcial de la avenida Francisco de Orellana para facilitar las labores de los equipos de emergencia.
🛡️ Medidas preventivas y monitoreo
Aunque el incendio fue controlado durante la noche, el personal del Cuerpo de Bomberos continuó trabajando en la zona debido a la presencia de focos secundarios. Se utilizaron drones para monitorear áreas de difícil acceso y se desplegaron unidades adicionales para asegurar que el fuego no se reactivara. Las autoridades también realizaron patrullajes preventivos en las ciudadelas cercanas para garantizar la seguridad de los habitantes.
🌱 Impacto ambiental y recuperación
El incendio causó daños significativos a la flora y fauna del Cerro Colorado, un área de importancia ecológica para la ciudad. Las autoridades ambientales han iniciado evaluaciones para determinar el alcance de los daños y planificar acciones de recuperación. Se espera que, con el apoyo de la comunidad y las instituciones, el ecosistema afectado pueda restaurarse en el menor tiempo posible.

La rápida intervención del Cuerpo de Bomberos de Guayaquil permitió controlar el incendio en el Cerro Colorado y evitar daños mayores en zonas residenciales cercanas. Más de 100 bomberos, apoyados con drones y unidades especializadas, trabajaron coordinadamente durante varias horas para contener las llamas. Las autoridades mantienen vigilancia constante sobre focos secundarios para evitar reactivaciones y garantizar la seguridad de los habitantes, mientras la comunidad local colaboró activamente durante las labores de emergencia.
El siniestro generó un impacto significativo en la flora y fauna del cerro, por lo que se requieren planes de recuperación ambiental y restauración de los ecosistemas afectados. Este incidente resalta la importancia de la preparación, la coordinación institucional y la educación ciudadana en la prevención de incendios forestales, demostrando que la respuesta rápida y efectiva es clave para proteger vidas, bienes y el medio ambiente en Guayaquil.







