
Ecuador se encuentra sumido hoy en una intensa jornada democrática: se celebra una consulta popular y referéndum de gran relevancia política. En este contexto, Diana Atamaint, presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), ha querido despejar cualquier sombra de duda: aseguró que en el material electoral utilizado para el referéndum “no existen tintas mágicas ni tintas que caminan”.
Este mensaje, implícitamente dirigido al expresidente Rafael Correa (quien lidera el movimiento Revolución Ciudadana), cobra fuerza debido a las persistentes acusaciones —sin pruebas concluyentes— de fraude en las elecciones presidenciales de abril, que parte del correísmo ha planteado una vez más.
Durante el acto inaugural de la jornada electoral, Atamaint enfatizó que “las papeletas y documentos electorales se elaboraron bajo protocolos estrictos de seguridad y control”. Sustuvo que este proceso contó con la supervisión de múltiples organizaciones políticas, entre ellas la propia Revolución Ciudadana, al igual que otros movimientos partidarios.
Además, la presidenta del CNE recalcó que las papeletas oficiales están protegidas por una robusta cadena de custodia: permanecen bajo resguardo de las Fuerzas Armadas, nunca son transportadas por vías privadas, y cuentan con mecanismos de seguridad avanzados como microtextos, códigos de barras, QR y efectos anticopia, lo que, según ella, “hace imposible su falsificación”.
Sobre las recientes denuncias del hallazgo de papeletas marcadas con la opción “No”, Atamaint aclaró que esos documentos no forman parte del material oficial de votación: son simples papeletas de capacitación para los miembros de las Juntas Receptoras del Voto (JRV), utilizadas para entrenar en la mecánica de votación.
También recordó que las puertas del Instituto Geográfico Militar (IGM) —fábrica de papeletas electorales— están abiertas para que delegados de partidos revisen todo el proceso in situ, si así lo desean: “es importante demostrarle al país y al mundo que los procesos electorales en Ecuador son transparentes. No hay nada mágico, todo es técnico.”
Finalmente, Atamaint hizo un llamado a la madurez política: instó a no dejarse llevar por “criterios fantaseosos ni mágicos”, sino a confiar en las garantías institucionales que, según ella, sustentan la integridad de este proceso electoral.







