
El alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, fue trasladado la tarde de este 8 de marzo desde el centro penitenciario de Cotopaxi hasta la provincia de Santa Elena, en medio de un amplio operativo de seguridad ejecutado por autoridades del sistema penitenciario y fuerzas del orden.
De acuerdo con información confirmada por el Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de Libertad (SNAI) y reportes policiales preliminares, Álvarez salió alrededor de las 15:00 de la cárcel de Cotopaxi a bordo de una aeronave con destino al Aeropuerto Internacional José Joaquín de Olmedo.
Tras su llegada a la terminal aérea de Guayaquil, el alcalde fue trasladado bajo un fuerte resguardo policial hasta un helicóptero que despegó cerca de las 17:00 con destino al centro penitenciario de máxima seguridad conocido como Cárcel del Encuentro, una instalación catalogada por el Gobierno como una de las más seguras del país.
Hasta el cierre de esta edición, la defensa del alcalde señaló que no había recibido una notificación oficial sobre el traslado. La movilización ocurrió pocas horas después de que un tribunal anticorrupción dispusiera prisión preventiva dentro del denominado Caso Triple A, tras acoger el pedido presentado por la Fiscalía General del Estado.
Esta decisión judicial se suma a otra medida similar que ya pesaba sobre Álvarez en el marco de la investigación del Caso Goleada, proceso que también analiza presuntas irregularidades relacionadas con el manejo de combustibles.
Según las investigaciones preliminares de la Fiscalía, el alcalde es indagado por presuntos delitos vinculados al tráfico ilegal de combustibles y posibles irregularidades en operaciones relacionadas con el transporte y comercialización de hidrocarburos. Las autoridades han señalado que el caso forma parte de una serie de procesos destinados a desarticular redes que habrían operado en el manejo irregular de derivados de petróleo.
Hasta el momento, ni el SNAI ni el Ministerio del Interior han detallado oficialmente las razones específicas del traslado hacia la Cárcel del Encuentro. Este centro penitenciario, inaugurado recientemente por el Gobierno, alberga a personas consideradas de alto perfil criminal y líderes de organizaciones delictivas, dentro de la estrategia estatal para reforzar el control en el sistema carcelario.






