
Ámbar Torres se ha consolidado como uno de los grandes referentes del fútbol femenino ecuatoriano, combinando talento, experiencia y un liderazgo que trasciende la cancha. A sus 30 años, la capitana de las Dragonas del Independiente del Valle no solo brilla por su rendimiento, sino también por su papel fundamental en el crecimiento y profesionalización del balompié femenino en el país.
Como líder indiscutida del equipo, Torres fue una de las piezas clave en la histórica consagración de su club en la Superliga Femenina de Ecuador 2024, un título que marcó un antes y un después al convertirse en el primero en la historia de las Dragonas. Desde el club destacaron su compromiso, disciplina y capacidad para guiar a un grupo joven hacia lo más alto del fútbol nacional.
“Ámbar representa los valores de nuestra institución: trabajo, perseverancia y liderazgo”, señalaron desde Independiente del Valle en sus canales oficiales, resaltando además su influencia dentro del vestuario y su impacto en el desarrollo de nuevas jugadoras.
Dentro del campo, su inteligencia táctica, carácter competitivo y capacidad para asumir responsabilidades en momentos clave la han convertido en una referente absoluta. Fuera de él, su voz y ejemplo han sido fundamentales para inspirar a nuevas generaciones que sueñan con abrirse camino en el fútbol femenino ecuatoriano.
La trayectoria de Torres no solo refleja éxitos deportivos, sino también el crecimiento de todo un proyecto que hoy posiciona a las Dragonas como uno de los equipos más sólidos y prometedores del país. Su legado continúa en construcción, pero ya es símbolo de una etapa histórica para el fútbol femenino en Ecuador.







