
La actriz Amanda Seyfried volvió a apostar por un proyecto fuera de los moldes tradicionales de Hollywood al protagonizar The Testament of Ann Lee, un musical histórico dirigido por Mona Fastvold. En una entrevista concedida al medio británico The Telegraph, la intérprete reflexionó sobre los riesgos de liderar una producción de este tipo y la resistencia que aún enfrenta la industria ante propuestas poco convencionales.
Seyfried, reconocida por su versatilidad en cine y televisión, señaló que asumir el papel principal implicó un desafío artístico y estructural. “Es difícil. La gente se asusta. El dinero es muy poderoso”, afirmó al referirse a las dinámicas financieras que condicionan qué historias logran financiamiento y cuáles quedan relegadas por no ajustarse a fórmulas comerciales probadas.
La película se centra en la figura de Ann Lee, líder religiosa del siglo XVIII y fundadora del movimiento Shaker, en una narrativa que combina música, drama histórico y enfoque femenino. Según declaraciones recogidas por el diario británico, la actriz defendió la importancia de contar historias de mujeres desde perspectivas complejas y alejadas de estereotipos, aun cuando eso implique asumir riesgos en taquilla o recepción crítica.
Seyfried también subrayó que el cine necesita espacio para la experimentación y que los proyectos históricos con enfoque musical representan una apuesta creativa que no siempre encaja en los esquemas tradicionales de inversión. Sus declaraciones reavivan el debate sobre la tensión entre rentabilidad y libertad artística en la industria cinematográfica contemporánea.
La producción ha generado expectativa en circuitos culturales y festivales, consolidando a Seyfried como una de las intérpretes que continúa eligiendo papeles desafiantes en lugar de optar por propuestas convencionales.






