
La repentina salida de Jonathan Wheatley dejó un vacío clave en la estructura del proyecto de Audi F1 Team: la dirección deportiva. Ante esta situación, Mattia Binotto, responsable general del equipo alemán, asumió de forma provisional esas funciones durante el Gran Premio de Japón, mientras avanzaba la búsqueda de un reemplazo definitivo.
De acuerdo con reportes oficiales del entorno de la Fórmula 1, la escudería aprovechó el receso del calendario —provocado por la cancelación de los Grandes Premios de Baréin y Arabia Saudita debido al conflicto en Medio Oriente— para concretar la llegada del sustituto. El elegido fue el experimentado Allan McNish, ex piloto y figura reconocida dentro del automovilismo internacional.
Según información difundida por fuentes vinculadas al equipo, McNish aportará su trayectoria tanto en pista como en gestión deportiva, con el objetivo de consolidar la estructura de Audi en su transición hacia la máxima categoría. Su incorporación se enmarca en el proceso de fortalecimiento interno que impulsa la marca alemana de cara a su proyecto competitivo en la Fórmula 1.
La designación se produce en un contexto atípico del campeonato, marcado por ajustes en el calendario y decisiones logísticas derivadas de la situación geopolítica, factores que han obligado a las escuderías a reorganizar sus estructuras en plena temporada.







