
El presente de Pervis Estupiñán en el AC Milan se ha convertido en una de las historias más comentadas de la Serie A en 2026, generando preocupación tanto en Ecuador como en Italia por el bajo rendimiento del lateral izquierdo justo cuando el Mundial de Fútbol 2026 se acerca. El defensor ecuatoriano, fichado por el club rossonero en julio de 2025, fue presentado oficialmente como el primer jugador ecuatoriano en la historia del AC Milan tras su transferencia desde Brighton & Hove Albion en un contrato largo con el club italiano.
Aunque al inicio de su etapa en Milan Estupiñán celebró su llegada y expresó su orgullo por vestir la camiseta de un gigante del fútbol europeo, señalando que trabajaría para hacer felices a los aficionados y aportar al proyecto, la actualidad ha sido más complicada en la temporada 2025/26.
El lateral ha tenido dificultades para encontrar su mejor versión y consolidarse en el equipo titular, lo que ha despertado señales de alarma en un contexto en el que el tiempo para recuperar confianza se reduce con la proximidad del Mundial. En su más reciente partido de Serie A ante Fiorentina, Estupiñán fue titular pero estuvo lejos de convencer al cuerpo técnico y a la afición: fue sustituido al minuto 62, recibió una tarjeta amarilla y volvió a quedar señalado por su rendimiento en un encuentro que terminó empatado 1‑1 para el Milan.
La reacción de los seguidores rossoneri no se hizo esperar. En redes sociales, varios hinchas expresaron su malestar por la actuación del ecuatoriano, incluso comparándolo desfavorablemente con figuras anteriores en la misma posición y cuestionando la efectividad del fichaje. Este descontento quedó reflejado en comentarios que circulan sobretodo en plataformas como X, donde una parte de la afición hizo sentir su frustración de forma contundente.
Este escenario ha generado un ambiente de presión alrededor del jugador y ha puesto bajo lupa su rendimiento en un momento clave para su club y para la selección ecuatoriana. Hasta ahora, Estupiñán ha alternado actuaciones dentro del Milan, con momentos en que ha regresado a la titularidad tras ausencias, como en enero de 2026, aunque sin poder consolidarse definitivamente ni ofrecer una versión sólida y constante que calme las dudas.
En suma, lo que comenzó como una llegada histórica para un futbolista ecuatoriano en uno de los clubes más prestigiosos de Europa se ha transformado en un desafío intenso para Estupiñán, quien ahora lucha por revertir críticas, recuperar su mejor forma y demostrar que puede justificar su fichaje mientras se acerca uno de los retos más grandes de su carrera: representar a Ecuador en el Mundial 2026.







