La Nueva República

Donald Trump asegura que Cuba ya no recibirá petróleo de Venezuela

El presidente de los EE.UU., Donald Trump.

El presidente Donald Trump instó públicamente al Gobierno cubano a alcanzar un acuerdo con Washington, en un mensaje difundido el 11 de enero a través de su red social Truth Social, tras asegurar que los envíos de petróleo y recursos financieros procedentes de Venezuela hacia Cuba han llegado a su fin tras la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses.

En sus publicaciones, Trump afirmó que “no habrá más petróleo ni dinero para Cuba —cero!”, y urgió a las autoridades de La Habana a negociar con Estados Unidos antes de que la situación en la isla se vuelva “aún más compleja”. Según el presidente estadounidense, Cuba dependió durante años de grandes cantidades de petróleo y apoyo financiero de Venezuela, en parte a cambio de servicios de seguridad, una relación que ahora queda interrumpida tras los recientes acontecimientos en Caracas.

Trump también sostuvo que, con la salida de Maduro del poder, Venezuela ya no necesita protección de terceros y ahora cuenta con el respaldo de Estados Unidos y su poder militar para garantizar la estabilidad regional. El mandatario describió la decisión de cortar el suministro energético y económico como parte de una estrategia más amplia para presionar a gobiernos que el Ejecutivo estadounidense considera adversarios, y enfatizó que Havana debe aprovechar la oportunidad para alcanzar un acuerdo con Washington “antes de que sea demasiado tarde”.

La advertencia de Trump se produce en un contexto de alta tensión diplomática, marcado por la reciente operación estadounidense en Venezuela que culminó con la captura de Maduro y su esposa, y que según La Habana causó la muerte de decenas de miembros de las fuerzas de seguridad cubanas desplegadas en Caracas. (WSOC TV) La situación ha generado ya una respuesta oficial del Gobierno cubano, que ha rechazado las declaraciones de Estados Unidos y acusó a Washington de interferir en los asuntos internos de la región, calificando las acciones de “amenaza a la paz y la seguridad internacional”.

Analistas internacionales señalan que la política estadounidense hacia Cuba y Venezuela representa una escalada significativa en la presión económica y diplomática, que podría tener efectos profundos en la estabilidad económica de la isla, ya golpeada por décadas de crisis y escasez de combustibles. Trump también hizo referencia, en tono informal, a posibles cambios en la dirigencia cubana al comentar publicaciones en redes sociales sobre figuras políticas como Marco Rubio, reforzando la percepción de una postura firme de la administración hacia La Habana.