
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este miércoles 7 de enero de 2026 una orden ejecutiva histórica que dispone la retirada inmediata del país de 66 organizaciones internacionales y la suspensión de su adhesión a varios tratados multilaterales, al considerar que estos van en contra de los intereses nacionales, la soberanía y las prioridades económicas de Washington.
Según el documento oficial difundido por la Casa Blanca, la medida incluye la salida de 31 entidades vinculadas a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), así como de múltiples organismos internacionales independientes en áreas clave como cambio climático, migración, energía y derechos digitales.
Entre las organizaciones no pertenecientes directamente a la ONU de las que Estados Unidos se retira figuran el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), la Agencia Internacional de Energía Renovable (IRENA), el Foro Mundial sobre Migración y Desarrollo y la Coalición de Libertad en Línea, espacios que, según el Gobierno estadounidense, promueven agendas que no coinciden con las políticas internas del país.
Asimismo, la orden ejecutiva dispone la salida de EE. UU. de organismos de la ONU como la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC), el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y el Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-Hábitat), entre otros.
El texto presidencial establece que todos los departamentos ejecutivos y agencias federales deben cesar de forma inmediata la participación y el financiamiento a estas entidades, luego de una revisión integral ordenada por Trump para evaluar el uso de recursos públicos en organizaciones internacionales.
De acuerdo con el documento, estas instituciones “operan de manera contraria a los intereses nacionales, la seguridad, la prosperidad económica o la soberanía de Estados Unidos” y promueven lo que el Gobierno califica como “agendas globalistas”.
La Casa Blanca aseguró que la decisión permitirá poner fin al uso de fondos de los contribuyentes estadounidenses en estos organismos y reorientar los recursos hacia prioridades internas, reforzando la independencia política y económica del país.
Este anuncio se suma a una estrategia más amplia de retirada de Estados Unidos de organismos multilaterales, que ya incluyó la salida de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y el abandono del Acuerdo de París sobre cambio climático en 2025, decisiones que han generado fuertes reacciones en la comunidad internacional.







