La Nueva República

Asambleístas de ADN y RC se enfrentaron a gritos y acusaciones tras captura de Maduro

La captura del expresidente de Venezuela Nicolás Maduro y la profunda crisis política que atraviesa ese país desataron este lunes un intenso cruce de palabras, gritos y acusaciones entre asambleístas de Acción Democrática Nacional (ADN) y de la Revolución Ciudadana (RC) en el pleno de la Asamblea Nacional de Ecuador.

La tensión se desencadenó luego de que la legisladora oficialista Lucía Jaramillo presentara y lograra aprobar un cambio del orden del día, para que el Parlamento se pronuncie sobre las “consecuencias para Ecuador de la administración de Nicolás Maduro”, incorporando ese punto como tercero en la sesión extraordinaria que se celebró este 5 de enero de 2026.

Durante el debate, Jaramillo acusó a la Revolución Ciudadana de haber guardado silencio ante el régimen de Maduro y de haberlo defendido políticamente, incluso proyectando criminalidad más allá de las fronteras venezolanas a través del llamado Cártel de los Soles y planteó que el gobierno ecuatoriano restringirá el ingreso de personas vinculadas al régimen madurista.

Las reacciones desde RC no se hicieron esperar. El asambleísta Gerardo Machado cuestionó el tono del debate, criticando que el Legislativo se concentre en asuntos internacionales cuando Ecuador enfrenta problemas graves como el incremento de asesinatos y la inseguridad, y llamó al Parlamento a reivindicarse con el país y abandonar un estilo “agresivo, confrontativo e insultante”.

El choque siguió con otros asambleístas intercambiando gritos, consignas y señalamientos, mientras desde la bancada correísta se calificaba lo ocurrido en Venezuela como una “agresión” y se criticaba a los oficialistas por celebrar lo que llamaron el secuestro de un supuesto narcodictador, en alusión a la operación estadounidense.

En paralelo a este debate político, la Asamblea también aprobó medidas para fiscalizar posibles vínculos y financiamiento de la Revolución Ciudadana, a raíz de la detención de Maduro, pidiendo información al Consejo Nacional Electoral sobre la licitud de los fondos de campaña del movimiento, en medio de alegatos oficiales de presuntas relaciones con redes criminales transnacionales.

Este cruce refleja la división y polarización profundas en el Legislativo ecuatoriano frente a eventos internacionales que, según distintos sectores, tienen implicaciones directas en la política interna y la seguridad nacional.