
La esquiadora estadounidense Lindsey Vonn, campeona olímpica y una de las figuras más destacadas del esquí alpino, ha añadido peso muscular —aproximadamente 12 libras (unos 5.5 kg)— a su cuerpo este último verano para fortalecerse de cara a la temporada olímpica de invierno Milán-Cortina 2026.
Esto lo anunció en una conferencia de prensa desde St. Moritz (Suiza), donde ya compitió en los entrenamientos oficiales de la Copa del Mundo de esquí femenino.
Según reportes de medios deportivos y agencias, Vonn señaló que se siente “físicamente en posiblemente la mejor forma de su vida” y que su cuerpo “no duele”, algo clave para ella al haber vuelto tras casi seis años de retiro y una cirugía de reemplazo parcial de rodilla con implantes de titanio. Además, entrenó con nuevo personal técnico y equipo afinado para sus próximos descensos y super-G, con la mira puesta en clasificar y competir en sus quintos Juegos Olímpicos de Invierno.







