
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, admitió este domingo que mantuvo una conversación telefónica con el mandatario venezolano Nicolás Maduro, aunque se negó a revelar detalles sobre lo que conversaron.
Cuando los periodistas le preguntaron a bordo del Air Force One si realmente había hablado con Maduro, Trump respondió: “La respuesta es sí”. Pero al ser cuestionado sobre los contenidos de la llamada, se limitó a decir: “No quiero comentar al respecto”.
Según reportes del diario The New York Times —basados en fuentes anónimas—, el diálogo habría ocurrido la semana pasada y habría incluido la posibilidad de una reunión futura en Estados Unidos entre ambos líderes. Sin embargo, hasta ahora no hay confirmación de que ese encuentro vaya a concretarse.
El anuncio de la conversación ocurre en medio de una escalada de tensiones diplomáticas y militares: recientemente, la administración de Trump declaró que el espacio aéreo venezolano debería ser considerado “cerrado en su totalidad”, lo que generó preocupación en Caracas.
Aunque la llamada abre la puerta a una posible vía diplomática —una novedad tras meses de tensiones— Trump ha mantenido un tono duro: ha reafirmado su postura crítica contra Venezuela, en particular acusando al gobierno de Maduro de narcotráfico, al tiempo que su administración intensifica operaciones militares en el Caribe.
En sus pocas palabras públicas, Trump describió el contacto con Maduro como “una llamada telefónica”, sin calificarla ni como un éxito ni como un fracaso.







