
En una tensa sesión informal a bordo del Air Force One, el presidente Donald Trump volvió a generar controversia tras interrumpir con brusquedad a una reportera de Bloomberg, Catherine Lucey, cuando preguntó sobre la desclasificación de documentos relacionados con el caso Jeffrey Epstein. Según reportes de medios, Trump le dijo: “Cállate, cállate, cerdita”.
El insulto, dirigido directamente a la periodista, ha sido duramente criticado por figuras del mundo mediático. Por ejemplo, el conductor de CNN Jake Tapper calificó el hecho como “repugnante y completamente inaceptable”. La ex presentadora de Fox News Gretchen Carlson también se pronunció, describiendo el comentario como “degradante”.
La agencia Bloomberg, por su parte, salió en defensa de su corresponsal y emitió un comunicado destacando que sus periodistas “prestan un servicio público esencial, formulando preguntas sin temor ni favoritismos”.
Este episodio reaviva el debate sobre la relación de Trump con la prensa y la necesidad de respetar el diálogo institucional, especialmente en temas de alto interés público como el escándalo Epstein. Hasta ahora, la Casa Blanca no ha emitido una disculpa formal ni una aclaración pública sobre el incidente.







