
El cielo ecuatoriano podría regalar uno de los espectáculos astronómicos más impresionantes del año: la lluvia de meteoros Leónidas, cuyo máximo se espera entre la noche del 17 al 18 de noviembre de 2025, según proyecciones de astrónomos.
De acuerdo con los cálculos de expertos, para este año las condiciones de observación son particularmente favorables: la Luna estará en fase menguante, con una iluminación mínima (alrededor del 7‑9 %), lo que permitirá un cielo oscuro y poca interferencia lunar.
Las Leónidas se originan en los restos del cometa 55P/Tempel‑Tuttle, y son famosas por su gran velocidad —los meteoros pueden alcanzar más de 70 km/s— y por producir deslumbrantes estelas brillantes.
Durante su pico, que este 2025 se prevé en la madrugada del 17 al 18 de noviembre, es posible ver entre 10 y 15 meteoros por hora, según estimaciones de observadores celestes.
Según el calendario astronómico para noviembre de este año, la Tierra atravesará precisamente la nube de partículas que dejó el cometa Tempel‑Tuttle, lo que genera el paso de fragmentos que al ingresar en la atmósfera terrestre se queman y producen los característicos destellos.
Además, la posición del radiante —es decir, el punto del que parecen originarse las estrellas fugaces— está en la constelación de Leo, lo que hace que el espectáculo sea aún más llamativo.
Para quienes estén en Ecuador y quieran aprovechar este evento, los expertos recomiendan: buscar un lugar lo más alejado posible de la contaminación lumínica, permanecer en el sitio por al menos 20‑30 minutos para que los ojos se adapten a la oscuridad, y observar a simple vista, ya que no se requieren telescopios ni binoculares para disfrutar de las Leónidas.
Con todas estas condiciones alineadas, el espectáculo promete ser un momento mágico para los aficionados a la astronomía y para cualquiera que levante la mirada al firmamento en una noche despejada de este noviembre.







