
Guayaquil, 7 de noviembre 2025. El Gobierno ecuatoriano ajustó a la baja las proyecciones del precio referencial del petróleo y la producción nacional de crudo para el año 2026, según la información publicada en la plataforma del Presupuesto General del Estado (PGE).
La nueva previsión refleja una postura más conservadora frente a la evolución del mercado energético internacional y los desafíos operativos internos, marcados por menores niveles de inversión y mantenimiento en los campos petroleros.
Menor precio referencial y menor producción esperada
De acuerdo con las cifras preliminares del PGE 2026, el Gobierno prevé un precio de venta por barril de exportación inferior al establecido en el presupuesto vigente, así como una reducción en la expectativa de producción total.
El ajuste se explica por la volatilidad del precio del crudo a nivel global, la presión ambiental sobre nuevos proyectos extractivos y los costos de operación en campos maduros.
“El escenario internacional obliga a una planificación prudente. No se trata solo de producir más, sino de asegurar estabilidad y eficiencia en el sector”, señalaron fuentes cercanas al Ministerio de Energía y Minas.
Contexto económico nacional
El petróleo continúa siendo una de las principales fuentes de financiamiento del Estado ecuatoriano, representando más del 25 % de los ingresos fiscales. Sin embargo, el Gobierno ha reiterado su intención de diversificar las fuentes de ingreso público, con énfasis en el impulso de la minería responsable y el fortalecimiento de la recaudación tributaria.
El Presupuesto General del Estado 2026 se construye bajo criterios de sostenibilidad fiscal y prudencia frente a un escenario económico internacional incierto.
Impacto fiscal y financiero
Una reducción en el precio del barril y en el volumen de producción podría implicar menores ingresos petroleros, lo que obligará a una revisión en la estructura de gasto público y una mayor dependencia de recursos no petroleros.
Analistas señalan que el reto será mantener el equilibrio fiscal sin frenar la inversión social, especialmente en sectores como salud, educación y seguridad.
Proyecciones a futuro
El Gobierno confía en que la estabilización del mercado energético global y los nuevos acuerdos de cooperación internacional permitan recuperar progresivamente los niveles de producción.
Mientras tanto, la estrategia se centrará en optimizar los campos en operación y en revisar los contratos con empresas privadas, buscando mayor eficiencia y sostenibilidad.







